LA PESADILLA..Ó LA OBSESIÓN...

El sr. de las huertas, pasó a su lado con el paso cansino, secandose el sudor con un pañuelo, se habia retrasado, y vestido con chaqueta y corbata que le oprimia el cuello, habia venido directamente de la reunión a la IGLESIA, y en un banco con reclinatorios de terciopelo, y el larguero de las rodillas, con un mullido cojin color granate, cuando pasó hacia el banco le echó una rapida  mirada al sujeto que se hallaba sentado en el banco anterior al suyo, y no logró divisarle la cara, con el escrito que habia encontrado sobre  el banco se tapaba la cara, en el cúal venia escrito, las oraciones de las ceremonias del dia, asi como los eventos de la IGLESIA, el abrigo con el cuello subido, le tapaba el resto...               el sujeto observó con detenimiento al sr. de LAS  HUERTAS, y llevóse instintamente la mano hasta la sobaquera donde tenia la pistola con el silencioso puesto esperó a que sr. de LAS HUERTAS, se arrodillara y cuando iba a ejcutarlo, se abrió la puerta de la sacristia, saliendo por la misma DON MAXIMO, con flores y un libro en la mano, y viendo al sr. de LAS HUERTAS, le hizo un saludo con la mano, a lo cúal el sr. de LAS HUERTAS, le hizo una inclinación de cabeza, y volvió a sumirse en contar las cuentas de un rosario negro, y rezar cada una de las estaciones, asi que el sujeto mantuvo la mano sobre las rodillas, fingiendo leer los bautizos que se celebrarian el sabado proximo...

y se dijo para si mismo...CONDENADO CURA, rata de iglesia, rezos de plomo te daba, para que no interrumpieras..buitres negros..           se movia DON MAXIMO delante del altar, y colocó las flores, en un lado del mismo, extendió el paño bordado con los panes y los peces, colocó los candelabros, mientras pensaba lo que dejaria el sr. DE LAS HUERTAS, en el cepillo, cuando se marchara...

terminado el arreglo, y haciendo sonar la sotana en cada movimiento, diose por sastifecho, y con el breviario en la mano, tomó rumbo nuevamente hacia la sacristia...

de nuevo el sujeto extendió su mano, hacia la sobaquera, con la intención de acabar aquel asunto, que le estaba creando tantos inconvenientes, y cuando ya tenia la culata sujeta, y media pistola fuera de la funda...

se abrió la puerta de la casa del cura, saliendo con bulla dos monaguillos, ninguno de los dos mayor de nueve años, la casa tenia el acceso por la puerta de la izquierda según se mira de frente al frontispicio... traia cada uno una bandeja de plata, y sobre la misma copones, para las hostias bendecidas... asi como un recipìente del vino de la consagración....

mientras tanto el sr. de LAS HUERTAS,absorto en sus oraciones, no atendia ni oia, lo que a su alrededor estaba sucediendo

el sujeto refunfuño en voz baja, maldiciones ba-jando a todos los santos, y arcangeles del cielo echandoles las culpa, de su mala suerte...

y cansado ya de perder el tiempo, terminó sacando el revolver, amartilló el mismo y...

continuará...

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar